Salud + Bienestar

Cocinando sin desperdicio

Ignoradas por gran parte de los consumidores, las hojas y los tallos de algunas verduras suelen descartarse, sin embargo, son sabrosas y comparten cualidades nutricionales básicas. Hojas de hortalizas como zanahoria, betabel / remolacha, rábano y brócoli, pueden ser grandes aliadas a una dieta saludable. Algunas son más amargas, otras más suaves, pero todas pueden ser protagonistas…

Pero, la pregunta es: ¿cómo incorporarlas en el día a día? 

Sabemos que mucha gente quiere aprovechar mejor los alimentos, pero no sabe cómo hacer. Aquí te dejo algunos tips.

Las delicadas hojas de las zanahorias, ricas en fibra, minerales y vitaminas, tienen una frescura y amargor que nos permite innovar al elaborar un  original pesto o aprovecharlas en una ensalada, mezclándolas con otras hojas verdes. También podemos usarlas para aromatizar caldos de verduras; incluso infusionadas en té o simplemente en batidos verdes detox, para darle frescura.

Las verdes hojas del betabel / remolacha, llenas de valiosos nutrientes, tienen un sabor sumamente agradable… sutilmente dulces, son versátiles y adecuadas para diferentes usos culinarios. Las hojas más pequeñas y tiernas pueden ser consumidas en ensaladas o en jugos; mientras las hojas más grandes, normalmente son consumidas cocidas, en sopas, tortillas o en sabrosas croquetas. Con los crocantes tallos podemos elaborar pickles.

Las hojas y los tallos de brócoli, también se comen. La mejor forma son asadas, salteadas, en sopas o con el método al vapor.

Ya las hojas del rábano, fuente de calcio, hiero, vitaminas A y C; tienen un sabor “picante” y se consumen – cocidas -, de forma similar a las de la espinaca, como en infusiones y guisos.

Cómo ven, la idea es usar la creatividad para combatir el desperdicio y a su vez crear un menú saludable, económico y sabroso. Por eso si  encuentras en tu mercado alguna de estas hortalizas enteras, con sus hojas y tallos…  ¡Pruébalo!

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