SABORES DE MÉXICO

Ecopâtisserie Ruta de la Seda, un viaje sabroso

Comer en la Ciudad de México es como hacer una vuelta al mundo “de los sabores”. Como en toda gran urbe, disímiles de delicias culinarias se refugian en centenas de restaurantes que te invitan a viajar con los sentidos. Hay una bella unión entre recetas y puesta en escena. Una opción que atrae a un público -en especial-, adepto a la alimentación saludable, es Ecopâtisserie Ruta de la Seda. Una  propuesta para viajar con el paladar.

Yuny Legorburo, alma máter de Ruta de la Seda, encontró la armonía perfecta entre la repostería sustentable, el acervo cultural de la antigua Ruta de la Seda y la modernidad. Fusionando ingredientes orgánicos, calidad y saberes humanos, la carta de esta ecopâtisserie, es sinónimo de saludable. Sus ingredientes -huevo, harina, azúcar, lácteos, miel, vainilla, agave, chocolate, especias, tés-, cuentan con certificación orgánica o provienen del comercio justo local -frutas y verduras orgánicas, de temporada-.

Texturas delicadas y sabores únicos. Así son los panes salados y dulces -preparados todos los días de manera artesanal- que encantan los más variados paladares. Los Financier -pequeños pasteles ovalados- de lavanda, té verde e higos o el Croissant aux amandes –relleno de crema frangipane-  son perfectos para acompañar una deliciosa taza de café turco o simplemente un espresso corto.

ruta de la seda.016ruta de la seda.015ruta de la seda.014

Otra variante son los tés o alguna bebida fría como la colorida limonada “la vie en rose” -con flores orgánicas- que son escoltadas por una amplia selección de pastelería orgánica que incluye galletas, bizcochos de lavanda con crema de vanilla y pastel de té verde y chocolate, entre otras delicias. Las texturas, colores y sabores auténticos de los emparedados orgánicos, quiches y exquisitas ensaladas, los convierten en una opción para paladares curiosos. Además la ecopâtisserie, cuenta con una línea de productos veganos, sin gluten, azúcar o lácteos.

Ruta de la Seda, representa a la perfección este afecto singular por los placeres del paladar, sobre todo en el campo de la sustentabilidad.

Share Button

You Might Also Like