GENERA UN CAMBIO

Esponja vegetal para lavar la vajilla

Si llegaste a esta sección, es porque definitivamente te ha resultado interesante transitar el camino hacia la sustentabilidad incorporando pequeños detalles que se conviertan en poderosos hábitos amigables con el medioambiente.

Si es así, te interesará aún más lo que sigue…

¿Has pensado alguna vez en el impacto ambiental que podría tener una esponja? Sí, esa simple esponja con la que lavas la vajilla cada día…

Mitad verde, mitad amarilla este objeto de origen sintético suele estar fabricado a partir de espuma de poliuretano -o gomaespuma-, un material poroso compuesto de polímeros plásticos, derivado del petróleo. Esta clase de materiales, hacen que este utensilio se considere como no reciclable; en otras palabras, cuando la esponja cumple su función y decidimos deshacernos de ella es muy fácil tirarla a la basura pero terriblemente difícil y/o costoso tratarla para que desaparezca por completo, para siempre y sin dejar rastros de desechos contaminantes.

Casi todo problema, tiene una solución…

¿Y si reemplazamos la esponja convencional por una vegetal? Sí, ya sé… Podría pasarte como a mí, que cuando vayas por la tuya, piensen que la buscas para cuando te bañes y quieras exfoliar la piel; pero está bien, tal vez hasta logres inspirar a que alguien más se anime a elegir – en su próxima compra- una esponja amigable con el medioambiente, que sea biodegradable y pueda incorporarla a su composta o con sus residuos orgánicos.

Las esponjas vegetales, conocidas como zacate o luffa, no contaminan el ambiente en su producción. Además son resistentes, económicas y se consiguen fácilmente. Será cuestión de probar. Desde hoy, yo cambiaré la mía. ¿Te sumas al reto?

*Luego de su uso, se recomienda enjuagar la esponja en una solución de agua con un poco de bicarbonato, y dejarla secar para eliminar la humedad y cualquier foco de bacterias.

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